La compañía reportó ventas netas de US$1,100 millones, un alza del 23%, y ajustó al alza sus proyecciones de ingresos y ganancias por acción para el año completo.
El banco central adoptó un tono más restrictivo ante la inflación elevada y las tensiones en Medio Oriente, mientras los mercados ajustan sus expectativas de recortes.
El banco registró una leve caída en ganancias respecto al año anterior, aunque destacó un sólido crecimiento en préstamos de construcción y calidad de activos sin préstamos morosos.