Llamada de resultados · Q4 2025
Qué dijo la dirección de ICL Group Ltd en la llamada del Q4 2025
Llamada del 18 de febrero de 2026
- potasa
- sulfuro y costos de materias primas
- brasil y crédito agrícola
- baterías LFP
- adquisiciones en alimentos especializados
- tipo de cambio shekel-dólar
Un trimestre de transición con cifras en alza
ICL cerró el cuarto trimestre de 2025 con ventas de 1.701 millones de dólares, un avance del 6% interanual, y un EBITDA ajustado de 380 millones, un 10% más que en el mismo periodo de 2024. La dirección describió el resultado como alineado con las expectativas y destacó que los cuatro segmentos —Potasa, Soluciones de Fósforo, Productos Industriales y Soluciones para el Crecimiento— contribuyeron al crecimiento de ventas. En el conjunto de 2025, el EBITDA consolidado alcanzó 1.488 millones de dólares, cumpliendo el objetivo anual de 1.000 millones en EBITDA de origen especializado. El trimestre estuvo marcado, sin embargo, por una serie de ajustes contables extraordinarios: el abandono de los proyectos de materiales de batería LFP en Missouri y España (61 millones), el deterioro de los activos de la mina de Boulby en el Reino Unido (50 millones) y el reconocimiento de 80 millones en concepto de cánones por extracción de agua en el Mar Muerto, tras un fallo del Tribunal Supremo israelí contrario a la posición de la compañía.
Sulfuro, shekel y Brasil: los tres frenos que marcarán 2026
La dirección señaló tres factores que presionarán los resultados este año. El primero es el precio del sulfuro, materia prima crítica para el segmento de fósforo, que ha pasado de unos 140-150 dólares por tonelada hace año y medio a más de 500 dólares, sin que haya señales de moderación a corto plazo. El segundo es la apreciación del shekel frente al dólar —moneda funcional de ICL—, que encarece las operaciones en Israel; la compañía estima una sensibilidad de aproximadamente 10 millones de dólares por cada punto porcentual de variación y mantiene cubierto cerca del 50% de su exposición. El tercero es el mercado agrícola de Brasil, donde los agricultores afrontan problemas de acceso al crédito con tasas de interés de referencia en el 15% y los distribuidores actúan como intermediarios financiados por los propios proveedores. La compañía espera que el mercado brasileño mejore moderadamente en 2026. Para el conjunto del año, la empresa prevé un EBITDA consolidado de entre 1.400 y 1.600 millones de dólares, y un volumen de ventas de potasa de entre 4,5 y 4,7 millones de toneladas métricas.
Estrategia: alimentos especializados y nutrición de cultivos, fuera las baterías
ICL formalizó su nueva estrategia en torno a dos motores de crecimiento: nutrición especializada de cultivos y soluciones alimentarias especializadas. En esa línea, completó la adquisición del 50% de Bartek Ingredients —líder mundial en ácidos málico y fumárico para uso alimentario— y anunció que buscará nuevas adquisiciones a lo largo de 2026. En sentido contrario, descartó definitivamente su apuesta por la producción de cátodos LFP fuera de China, donde continuará suministrando fosfato de grado químico como materia prima. La dirección firmó también un acuerdo vinculante con el Estado de Israel sobre los activos del Mar Muerto y el suministro de bromo garantizado hasta al menos 2035, e inició el proceso de venta de las operaciones de Boulby en el Reino Unido.
Preguntas de los analistas: Brasil, baterías y el desglose de la guía
El turno de preguntas se centró en tres asuntos. Primero, los analistas presionaron para entender qué segmentos suben y cuáles bajan dentro de la guía de 2026: la dirección indicó que potasa y soluciones para el crecimiento mejorarán, mientras que soluciones de fósforo retrocederá por el sulfuro. Segundo, varios analistas inquirieron sobre la profundidad y duración de la crisis en Brasil; el CFO, Aviram Lahav, describió un mercado que lleva décadas alternando ciclos y consideró que lo peor ha quedado atrás, aunque advirtió de que la compañía limita deliberadamente su exposición crediticia para no repetir errores históricos del sector. Tercero, se preguntó si el abandono del proyecto LFP era una pausa temporal o una salida definitiva; tanto el CEO como el CFO dejaron claro que la producción de cátodos seguirá concentrada en China y que ICL no tiene ventaja competitiva para replicarlo en otros mercados, cerrando así esa vía de expansión.
En sus propias palabras
«El sulfuro es la materia prima más dominante para la cartera de fosfato. Ha pasado de unos 140 o 150 dólares hace un año y medio a más de 500. Es un dolor de cabeza para nosotros; lo mitigamos, pero sigue siendo un problema.»
«La industria de los materiales de cátodo LFP permanece en China y solo en China. No tenemos ninguna ventaja competitiva para avanzar en la cadena de valor del material de cátodo fuera de allí.»
«Si no estás en Brasil, en realidad no estás jugando en la agricultura. Fin de la historia. Ahora bien, tienes que jugar con cuidado.»
«Lo que ocurre en el terreno en Brasil es que los bancos comerciales no conceden crédito plenamente a la industria, lo que significa que los agricultores y el sector agrícola utilizan a los proveedores como bancos. Notoriamente, las empresas que han dado demasiado crédito en el mercado brasileño han salido mal paradas. Ocurre una y otra vez.»
«Creemos que ICL es el candidato más adecuado para obtener la futura concesión del Mar Muerto. Tenemos la intención de participar en ese proceso una vez que comience, asumiendo, por supuesto, que las condiciones sean económicamente viables.»
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Resumen editorial en español de la llamada de resultados original, en inglés. Las citas están traducidas de la transcripción literal proporcionada por Financial Modeling Prep. Esta página tiene fines informativos y no constituye asesoría financiera.