
La inflación no sería suficiente para detener el alza de los mercados
Pese a la presión de los precios del petróleo y los rendimientos de bonos, los datos del núcleo inflacionario apuntan a una desinflación sostenida.
Las bolsas estadounidenses registraron una racha negativa de cuatro sesiones consecutivas, presionadas por el alza en los precios del petróleo y los rendimientos de los bonos del Tesoro, que alcanzaron nuevos máximos anuales. Según Seeking Alpha, las tensiones geopolíticas y las presiones inflacionarias de corto plazo están detrás de este ajuste en los mercados.
Sin embargo, el panorama de fondo luce menos alarmante de lo que sugieren los titulares. Los indicadores de inflación subyacente —tanto el Índice de Precios al Productor (PPI) como el Índice de Precios al Consumidor (CPI) en su componente núcleo— continúan mostrando una tendencia de desinflación gradual.
Esta dinámica reduciría la presión sobre la Reserva Federal (Fed) para endurecer aún más su política monetaria. De acuerdo con el análisis de Seeking Alpha, el panorama actual haría factible que el banco central mantenga las tasas de interés sin cambios en su próxima reunión de política monetaria.
La inflación general (headline) sigue elevada, impulsada en gran medida por los precios energéticos, un factor que los bancos centrales tienden a considerar transitorio al momento de tomar decisiones sobre tasas. La distinción entre inflación general e inflación subyacente resulta clave para interpretar la postura futura de la Fed.
Los inversores seguirán de cerca los próximos reportes de datos económicos y las declaraciones de funcionarios de la Fed, que serán determinantes para calibrar las expectativas del mercado sobre el rumbo de las tasas de interés en el corto plazo.
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